Después de un tiempo de alegría y felices momentos, la tristeza y soledad vuelve a apoderarse de mi ser.
Es como una montaña rusa llena de subidas y bajadas, yendo demasiado deprisa para poder asimilar todo lo ocurrido. Son pequeñas cosas, detalles que para la mayoría de las personas es habitual, que sin embargo no lo son para mí.
Pasar demasiado tiempo en soledad me ha dejado profundas huellas grabadas en mi interior. La soledad en pequeñas dosis es necesaria, pero en abundancia daña mi alma con un mal que me causa un dolor profundo que va "crescendo" con el paso del tiempo.
-¿Como se puedo vivir así?-. Haciendo que cada pequeño momento, cada minuto acompañado, cada sonrisa recibida,cada abrazo sincero, se convierta en un inmenso soplo de aire insuflado en mi interior, que por un tiempo me otorga una esperanza, una ilusión renovada y un momento de felicidad, que solo alcanzado en sueños pero que son suficientes. Suficientes durante un tiempo limitado, pues cada vez se precisa de una mayor cantidad de afecto para mantener un mínimo de cordura, necesaria para aparentar normalidad ante las personas, para intentar no dar la sensación de autocompasíón, ni lastima.
-¿Y si no obtengo más simpatía, ni aprecio?-. El sentimiento de sentirse solo es conocido por todos en algún momento de su existencia, pero de forma breve no reviste consecuencias. Sin embargo si es una situación prolongada, que eres consciente de ella, cada día es un largo y pesado camino que procuro andar hasta el siguiente oasis de alegría, en el que puedo recuperar mi frescura y vigor. No hallar ese oasis supone un desfallecimiento anímico mayúsculo, causando unas heridas demasiado profundas que acaben por desangrar mi vitalidad, llevando a mi mente a su "fin".
Quisiera que mis momento de tristeza y soledad acaben pronto, sé que la alegría volverá. Pero también sé que cuando llegue su paso sera efímero y que antes o después no volverá, sumiéndome el las más absolutas profundidades de la oscuridad de donde no podre regresar.
No hay comentarios:
Publicar un comentario