La ausencia de luz en el Alma provoca que esta se extinga inevitable y dolorosamente

jueves, 15 de agosto de 2013

¿Por qué?


Esperando la llegada de aquello que anhelo miro a mi alrededor contemplando la fortuna de aquellos que ya lo consiguieron sin tener que ver como transcurren los años.
Pregunto al cielo, lo maldigo por no obtener respuesta,  vuelvo a preguntar, pido un deseo y lanzo una promesa, una promesa que cumpliría de obtener el resultado. Cual niño soplando un diente de león o viendo pasar una estrella fugaz en el cielo nocturno.
Intento encontrar las respuestas a mis preguntas, soluciones a mis errores;
¿Qué es lo que hice mal?
¿Tán distinto soy al resto?
¿Acaso, no lo merezco?
¿Que diferencia hay entre ellos y yo?
¿Me porte mal?
¿No he sido una buena persona?
Entregar cuerpo y Alma, ¿No es suficiente?
¿Por qué he de sufrir tanto?
Las únicas respuestas que obtengo son las mías propias, y si pregunto a otros obtendré las mismas, siempre dando una esperanza, intentando dar ánimos, consejos típicos que no aportan solución alguna simplemente reconfortan durante un momento y te sientes arropado.
Así que, mientras seguiré preguntando para obtener alguna respuesta, que aunque no lo solucione, marque el rumbo a seguir.
Y de momento me sentaré a esperar otra vez.

No hay comentarios:

Publicar un comentario