La ausencia de luz en el Alma provoca que esta se extinga inevitable y dolorosamente

domingo, 29 de septiembre de 2013

Esperanza In-Finita

Cuando se te brinda una oportunidad de encontrar lo que añoras desde hace tiempo, aquello que necesitas, lo que todavía no has encontrado. Brilla un rayo de esperanza que por una vez te alegra la existencia y permite que aflore una semilla de optimismo.
Deseas aprovechar esos momentos para entablar relación sin mas pretensión que el de la amistad, pero cuando sin apenas hablar te cortan las alas y te niegan toda posibilidad, te sientes rechazado sin saber por qué. Te inunda una decepción que te abruma, por lo menos en mi caso, con el corazón convirtiéndose poco a poco en un trozo de piedra, como aquellos desafortunados que osaron mirar a los ojos a Medusa.
No comprendo porque te tomas la molestia de intentar conocer a alguien si en un día abandonas, quizá sea por miedo, vergüenza o simplemente piensan que no mereces la pena. Puede que la distancia sea un factor de exclusión, aunque a mi modo de ver en una amistad no importa lo lejos que estéis los unos de los otros.
Es por ello que estoy dolido, no enfadado, solo dolido y apenado de no intentar dar una oportunidad.
Al ser una persona poco sociable, a la que le cuesta conocer gente nueva y más aun confiar en ella, y ante una posibilidad de conocer a alguien, me ilusiono de sobremanera, me pongo algo nervioso pues albergo, en ese momento muchas esperanzas de que esa amistad se haga real. Desde luego es culpa mía, aunque me lo nieguen, el hecho de que ahora me sienta cabizbajo después de soñar con lo que pudo ser y no fue, de emocionarme con la nada.
Ahora intento apartar de la mente lo que el corazón quiere.
Pro muchas veces que ocurra no me acostumbraré y lo que es peor, duele más y más según va pasando el tiempo. Hasta que llegue el día en que deje de caminar por mi camino de baldosas amarillas en busca de Oz y aquello que ansío, me aparte del camino y espere a que el tiempo oxide mis huesos, sabiendo que Dorothy no pasará y aquí yaceré.

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