La ausencia de luz en el Alma provoca que esta se extinga inevitable y dolorosamente

domingo, 29 de diciembre de 2013

Feliz Navidad

¡Feliz Navidad! es lo que nos deseamos los unos a los otros en estas fechas, más por tradición que por un deseo verdadero, pues ni todo el mundo las aprecia, ni son motivo de júbilo.
Pese a que son una época del año en la que deberíamos compartir con la familia, amigos y en general todas las personas queridas y las no tanto. Pero no todos tenemos una familia con la que nos sintamos cercanos, a gusto. Una de esas familias que aparecen en las películas todos reunidos y felices, no.
Nos encontramos en una situación contradictoria pues deseas estar feliz, alegre, entablar una empatïa con los demás, pero no encuentras la motivación ni el ánimo para estarlo. Simplemente sonríes y aparentas un estado emocional acorde al espíritu navideño, porque no todos somos felices y en estos días recordamos más que nunca los errores cometidos en el pasado, en cuando dijiste adiós y alejaste de ti a personas que te querían, y las heriste más que a nada en este mundo.
Recuerdos dolorosos, más ahora que entonces, púes el paso del tiempo, al contrario de lo que pudiera parecer, no mitiga el dolor si no que lo agudiza.
Se puede fingir estar bien todo el año aparentando una falsa cordura, una irreal normalidad que no tienes, aunque posiblemente algunos se den cuenta, no dicen nada. Siempre esperas que alguien, de corazón, te diga; -No me mientas, sé que no estas bien.
Quizás en ese momento te derrumbes y rompas a llorar, dejando salir todas esas emociones que guardas en tu interior, quizá.
A cada año, en esta época de mentiras en donde fingimos solidaridad y amor para todos, es posible que quieras ser un poco mas sincero con los demás. Pero no, es preferible sonreír y disimular que tener que responder a las preguntas y consejos de los demás.
Lo dicho ¡Feliz Navidad!

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